DEMOCRACIA

 

Griselda Leal Rovira 

La democracia se originó como sistema político en la antigua ciudad estado de Atenas, alrededor del año 508 A.C. La palabra DEMOS significa pueblo y KATOS poder. Era una democracia directa, los ciudadanos se reunían en asambleas para debatir, votar las leyes y las decisiones se tomaban por mayoría. No votaban las mujeres, los esclavos ni los extranjeros.

La democracia representativa nació en Europa y América del Norte entre los siglos XVII y XX. Se basaba en los valores de libertad, igualdad, justicia y participación ciudadana.

El voto se implantó en Uruguay a partir de 1924 y la mujer votó a partir de 1927.

Más adelante entran a ejercer influencia los grandes medios de comunicación, particularmente la radio y la televisión que son manejados por  los grandes capitales que tienen intereses personales y mucho poder, con mecanismos para manipular la información en la dirección que más les convenga.

Existen muchos métodos, desde la información seria de los informativos y entrevistas, hasta los programas de entretenimiento y películas hechas en estudios internacionales planificadas para modificar conciencias en favor de ciertos intereses.

Para armar una campaña política con miras a las elecciones se necesita mucho dinero, con aportes de los seguidores, no siempre  desinteresadamente, en muchos casos exigen que se les retribuya de distintas maneras, lo que se cataloga como corrupción, y lo peor es cuando las mafias, en particular del tráfico de drogas, aportan de manera oculta, en ese caso la corrupción es mayor y peligrosa.

La democracia no es perfecta como no es perfecta la sociedad, pero es el sistema que más se acerca a la perfección. Sus enemigos procuran bajar el nivel cultural de la población, sobre todo la conciencia de clase atacando intelectuales y sindicalistas.

Es así que, la DEMOCRACIA se tranforma en PLUTOCRACIA, que significa el poder o el gobierno de los ricos.

Hoy el sistema se ha ido perfeccionando con el avance de la tecnología y hemos llegado a un punto en que los enemigos de la democracia ya no ocultan sus intenciones de destruir el estado para implantar una anarquía capitalista a la que llaman libertad, la libertad de los super ricos y poderosos con el derecho a manejar el mundo a su antojo explotando a la enorme mayoría de la población del planeta.

Ha salido a luz una red de mafiosos adiestrados por la élite sionista de Israel y el gobierno de Donald Trump. El tema ha tomado notoriedad a partir del caso de Fernando Cerimedo, se ha destapado la olla podrida de las redes ultraderechistas que pretenden dominar el mundo y acabar con las democracias y los estados, y están comenzando en América Latina: Argentina es el laboratorio elegido.

Donald Trump y su grupo MAGA, respaldados por el sionismo judío, son el vértice de la pirámide que mueve los hilos con ese propósito, un batallón de corruptos tiene sus puestos dentro de la organización que se ha extendido por toda América Latina, bajo la marca de “América para los norteamericanos”. Uno de los protagonistas acaba de salir a luz de una manera fortuita, ya que, dadas sus características de asesino narcisista, mandó a sicarios a asesinar a su mujer embarazada, por temor a que lo delatara, pero la jugada le salió mal porque no murió. Se trata de Nadia Beller, una abogada, que ha declarado en su contra mostrando una corrupción que se extiende por el continente y por España.

Fernando Cerimedo era socio fundador de “La Derecha Diario”, un pasquín que se dedica a difundir noticias falsas en contra de los movimientos de izquierda, el progresismo o cualquiera que se interponga a sus intereses.

Al allanar sus viviendas y oficinas se encontraron cajas con enorme cantidad de dinero en efectivo, pero lo más importante es lo que se denomina GRANJAS DE TROLLS, que consiste en un grupo organizado de personas y sistemas automatizados que manipulan la opinión pública por internet, usan perfiles falsos y programas automáticos que llegan a millones de personas y simulan apoyos masivos o rechazos a un tema o programa. Crean y reparten noticias falsas y datos fuera de contexto, atacan de forma masiva a periodistas, opositores, figuras públicas y, sobre todo, a políticos y candidatos a presidente. Buscan avivar peleas para dividir a ciudadanos, de esa manera influyen en las elecciones, tal como lo han hecho en Argentina, su país natal  con el triunfo de Javier Milei, en Colombia con el triunfo de Abelardo de la Espriella, en Honduras con el triunfo de Nasry Asfura, alias Tito, que fue respaldado por el ex presidente Juan Orlando Hernández, quien fue preso en Estados Unidos con una condena de 45 años por narcotráfico y Trump lo indultó después de un año y medio de condena; en Brasil apoyó a Bolsonaro en su candidatura y en el intento de golpe de estado; en Chile apoyó la campaña del derechista José Antonio Kast, y en Perú a Keiko Fujimori, además, tiene en la mira a la presidenta Claudia Sheinbaum,  presidenta de México, y en Bolivia no sólo apoyó al actual presidente Rodrigo Paz, sino que como se ha demostrado, ha ejercido gran influencia en las decisiones de gobierno, incluso para designar cargos de poder.

Claro está que no es el único, los billonarios también hacen lo suyo. Uno de ellos es Peter Thiel, el dueño de PALANTIR,  hombre de gran poder ya que maneja, entre otras cosas, millones de informaciones al servicio de empresas, gobiernos y ejércitos que la emplean para la guerra. Este personaje no tiene inconveniente en manifestar públicamente que está en contra de la DEMOCRACIA porque frena la libertad de empresa y el derecho de que los megaricos decidan el futuro de la humanidad.