Controversia en torno al Consejo de Salarios de los trabajadores rurales

Por Edmundo Ballesteros

Para las gremiales, hay intransigencia e inflexibilidad por parte del MTSS. Para el Ministro la responsabilidad es de las patronales que añoran tiempos decimonónicos.

Las gremiales ruralistas en octubre de 2018 se retiraron de la negociación del Consejo de Salarios del grupo 22. El 30 de junio venció el decreto que estableció los últimos ajustes salariales en este grupo: ganadería, agricultura y actividades conexas. Ahora debería fijarse el próximo ajuste salarial para el período siguiente, que va del 1º de julio de 2019 al 30 de junio de 2020.

Las gremiales quieren que se introduzcan mejores en el funcionamiento del Consejo de Salario y que el Ejecutivo fije por Decreto los nuevos aumentos. Por el momento han recomendando sus miembros, los representantes de la patronal ruralista exhortaron a los productores del agro a que otorguen un aumento de los salarios de 7% en ganadería y de 6% para los sectores de la lechería y el cultivo de arroz, a cuenta de lo que establezca el Poder Ejecutivo.

Desde el gobierno a través del Ministro Ernesto Murro se responsabilizan a las patronales de ser los responsables: “ los únicos culpables de que no haya negociación”.

La visión gubernamental es que los Consejos de Salarios en el sector rural funcionan bien, que son un ejemplo a nivel internacional y que las gremiales rurales han puesto de manifiesto su voluntad de  no negociar con los trabajadores.

Murro ha mostrado firmeza en el tratamiento de este asunto, habiendo declarada que hay gente que cree que esta en el siglo XIX.

De la situación que venimos abordando resultan dos cosas muy claras: 1) la instalación de Consejos de Salarios en el sector rural ha permitido avances sociales y en ejercicio de derechos fundamentales a los asalariados rurales; 2)  parte de las patronales del sector mantienen una visión asociada a reflejos cerriles,  protagonizando por su parte un tozuda resistencia  a las conquistas consagradas, al tiempo que no cejan el  impulsar toda clase de intentos para perforar la negociación colectiva de los rurales.